En mayo pasado la Secretaría de Economía publicó el decreto el cual hace oficial la desaparición de ProMéxico, entidad que tenía como principal función la promoción, atracción de inversiones y desarrollo de sectores estratégicos.
Este hecho ha sido motivo de alarma para el objetivo de estabilidad macroeconómica de México, no sólo por el desvío de responsabilidades a otras dependencias, sino por la convergencia que presenta respecto al modelo neodesarrollista en el cual está sentando el Proyecto Nación, es especial al enfoque institucional: la necesidad de instituciones meritocráticas especializadas en comercio exterior.