Hablar de ciudadanía sugiere necesariamente hablar de participación en una relación mutua aunque no necesariamente de la misma intensidad y calidad; lo que es un hecho es que no podemos hablar de ciudadanía sin participación.
Hablar de ciudadanía sugiere necesariamente hablar de participación en una relación mutua aunque no necesariamente de la misma intensidad y calidad; lo que es un hecho es que no podemos hablar de ciudadanía sin participación.