Las demandas de las mujeres indígenas al Estado chileno han dejado en evidencia la falta de enfoques interseccionales que permeen la institucionalidad y las políticas públicas. Las múltiples discriminaciones a las que se ven sometidas se ven invisibilizadas por políticas que no reconocen la incidencia de la etnia y la colonialidad, abriendo espacios a nuevas discriminaciones.