En la región latinoamericana en las últimas décadas ha sido más frecuente la aparición de mujeres en la vida política, llegando hasta ocupar la silla presidencial en varios de los países; para el caso costarricense las elecciones del 2010 llevaron a Laura Chinchilla Miranda a ocupar este cargo por primera vez en la historia del país; a partir de este hecho es relevante el análisis de la construcción de las percepciones de la población costarricense sobre la posibilidad de que una mujer vuelva a ocupar este cargo.