La designación por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de 1985 como “Año Internacional de la Juventud” puede considerarse, particularmente en América Latina, como el punto cero de las “políticas modernas de juventud”.
La designación por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de 1985 como “Año Internacional de la Juventud” puede considerarse, particularmente en América Latina, como el punto cero de las “políticas modernas de juventud”.